Tras todo un verano, bien disfrutado, vuelvo a la carga. Supongo que lo normal seria hablar de que tal me fue, de esos momentos agradables, de esas emociones vividas, de sol y playa, de brisa y mar. Pero eso lo dejaré para otro momento. En esta noche no puedo pensar en ello, tan solo pienso en mi y en quienes me rodean. Algunas personas al menos.
Mientras el verano toca a su fin, experimento un cambio en mi animo, tal vez producido por la llegada del otoño, o tal vez porque he vuelto a echar el freno despues de un periodo de relax y ocupacion diaria. Sea como fuere, vuelve a estar donde siempre, en ningun lugar, en la tercera planta de un hotel a las afueras de Barcelona, rodeado de lujo, pero a la vez insatisfecho.
La cosa sigue igual, pero al reves, persiguiendo sombras y tejiendo sueños, lejos de la realidad. Siempre frente al mismo dilema: ¿Quién está más loco, quién persigue sueños o quién los abandona?
No lo se, de momento... voy a dormir.
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