Mañana será uno de esos días ajetreados, de repasar una y otra vez todo, de hacer cálculos, previsiones. Todo ha de estar en su sitio. Y a la noche los nervios, el no poder dormir apenas unas horas antes de ponerme en marcha. Si, ahora que empieza a llegar el buen tiempo, el solito, ahora que he estado en la playa tomando el sol to' veraniego; ahora, este que esta aquí pone rumbo a Berlín! O para ser más exactos, mañana.
Espero no tener problemas debido al idioma. Bueno, que coño, con el idioma lo voy a tener porque yo el alemán ni papa, pero espero que el inglés, el escaso y deprimente inglés que conozco, me permita salir del paso. También espero que se me pasen rápidos los vuelos, que aunque no tenga miedo en absoluto a montarme en un avión, entre vuelos y esperas en los transbordos, voy a perder la mitad del día para ir, y la otra mitad para cuando vuelva.
Pero bueno, que preocupaciones son esas? Supongo que las menores que debo tener, ya que esta oportunidad es excepcional en todos los sentidos. Podré salir de mi día a día, de mi rutina, de círculo; por otro lado conoceré nuevos lugares, ya que Berlín la considero una capital importante, relacionada con la historia del pasado siglo, y podré disfrutar de una cultura diferente, con diferente clima y forma de vivir; y poor último veré a un gran amigo de la infancia que me acogerá durante una semana en su casa.
Como se puede ver, estoy ilusionado, y yo creo que este tipo de sentimientos es importante en la vida, ya que si no tienes ilusión por las cosas, no serás capaz de entregar todo aquello que llevas dentro para realizarlas o conseguirlas, y ese es el principio del fracaso.
Esto es todo, y sólo queda decir eso, que me fui volando...
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